Mucha
gente piensa que hacer galletas es aburrido, que no tiene gracia, que
es perder el tiempo y que es algo que no encaja contigo porque eres
mayor para cocinar galletas. Otra gente te dirá que si, que cocines
galletas si tienes la oportunidad.
Hacer
galletas no es cosa fácil. Parece que si pero ya te digo yo que no.
Tienes que tener todos los ingredientes, puede que conseguirlos te
cueste un poco.
Cuando
los tengas, tienes que echar la medida exacta de cada uno de ellos en
un bol: 200 g. de azúcar, 300 g de mantequilla, 500 g de harina, 2
huevos y una cucharada de esencia de vainilla.. El bol da igual como
sea, pero debe ser cómodo para ti.
Atenta!
Antes de empezar hay que derretir la mantequilla un poco, cada uno
que se las ingenie como pueda, pero este paso es fundamental.
Cuando
lo tenemos todo, pasamos a la parte pringosa. Tienes que amasar con
tus manos todos esos ingredientes, amasarlos bien para que no queden
grumos. Ésta es la parte más pringosa pero la más divertida a la
vez, a todos nos gusta mancharnos las manos, pero cuidado no te
manches la ropa! A ver si de tanto amasar vamos a tener un
disgusto... Dicen que usemos delantal, pero eso ya a tu gusto.
Para
comprobar que la masa está en su punto no se te debe pegar en las
manos pero tampoco quedarse dura ya que después no la podremos
moldear y nos será desagradable.
Una
vez la masa es perfecta pasamos al modelado. Normalmente la gente usa
plantillas compradas de cualquier parte, yo te aconsejo que crees tus
propias plantillas, se original y sorpréndete.
Por
ultimo, cuando el horno esté caliente, metemos las galletas y a
esperar.
Aquí
no hay vuelta atrás. Igual salen bien. O igual salen mal.

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