martes, 17 de septiembre de 2013

Crear lazos




"- ¿Qué significa domesticar?
- Es una cosa demasiado olvidada - dijo el zorro -. Significa, crear lazos"

jueves, 30 de mayo de 2013

Domingos


Estaba de pie, en silencio, viendo aquel atardecer de domingo en el faro del puerto.
Mis OJOS no daban crédito de lo que estaban viendo: el mar revuelto levantaba olas gigantescas que mojaban el muelle y a todo aquel que andara cerca; el cielo, estaba cubierto de nubes oscuras pero que con la caída del día  se abrieron para dejar pasar un sol en retirada, no te puedo describir la cantidad de colores que me envolvían  Mi NARIZ respiraba ese olor tan característico que tiene el mar. Mis OÍDOS captaban el graznido de las gaviotas, ya sabes lo mucho que me gusta y me relaja ese sonido porque me recuerda a mi infancia. Mi PIEL se mojaba poco a poco con la incesante lluvia y echaba de menos la tuya. Mi CABEZA sólo pensaba en ti y mi CORAZÓN lo único que deseaba era que una de las personas que me rodeaban fueras tu.

lunes, 14 de enero de 2013

BE


BE es una persona peculiar. Tiene ese encanto que hace que a todo el mundo le caiga bien y se enamore de ella. Está medio loca, puede ser la persona más inteligente que conozcas o una pueblerina profunda. Es un desorden, se come hasta las piedras conservando un tipo de infarto, la persona más trabajadora que conozco y a la vez la más vaga. Tiende a mentir piadosamente, pero si la conoces la pillas enseguida y te ríes.

Be es mi persona especial. Podemos discutir a grito limpio y a los cinco minutos bebernos una cerveza juntas, y que una lleve a otra y otra a otra más y acabar riéndonos de nosotras mismas. Es la única persona en este mundo que me dice las verdades sobre mi persona y no me molesta, ella me descubrió era una total imbécil cuando me levantaba por la mañana. Podemos filosofar durante horas sobre la vida, el espacio, ovnis, la religión, el consumismo, política o tirarnos pedos y reírnos. Nunca hemos visto un documental acabar porque nos dormimos a los 10 minutos de empezar, ni nos ha durado la casa ordenada más de un día. No le pongas música clásica porque se duerme, pero dale dos cubatas y verás donde acabas...

BE va y viene, no sabe estar quieta en ningún sitio, y aunque es parte de su encanto, yo estoy deseando que decida quedarse aquí con todos nosotros para así poderla ver más a menudo. A pesar de que viva lejos, cuando la vuelves a ver te abraza, te dice lo guapa que estás y empezamos hablar como si el tiempo no hubiera pasado, como si nos hubiésemos visto el sábado pasado en el bar de siempre.

BE una vez me dijo “tía, a pesar de que nos chillemos, nos enfademos y que algunas veces nos queramos matar, tengo que decirte que me alegro de haberte conocido”. Bueno pues hoy te lo digo yo a ti, GRACIAS por estar siempre ahí, por ser esa persona especial, por aguantarme, por ser unas paranoicas y unas hipocondríacas, por no juzgarme, por todas esas cervezas juntas, por tus maravillosos ronquidos y por absolutamente todos nuestros momentos juntas. Millones de GRACIAS por todo.

Hoy desde la distancia quiero recordarte que te quiero con locura, y desearte

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!


domingo, 25 de noviembre de 2012

Jamás en el mismo día


Canción de invierno y de verano

Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el
puerto de Bremen con jirones de niebla y de hielo
en sus cabos,
mientras los balandros soleados arrastran por la superficie del Pacífico Sur
bellas bañistas.

Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.

Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
-rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.

Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba -detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.

Pero jamás en el mismo día.

Ángel González

jueves, 25 de octubre de 2012

Galletas


Mucha gente piensa que hacer galletas es aburrido, que no tiene gracia, que es perder el tiempo y que es algo que no encaja contigo porque eres mayor para cocinar galletas. Otra gente te dirá que si, que cocines galletas si tienes la oportunidad.

Hacer galletas no es cosa fácil. Parece que si pero ya te digo yo que no. Tienes que tener todos los ingredientes, puede que conseguirlos te cueste un poco.
Cuando los tengas, tienes que echar la medida exacta de cada uno de ellos en un bol: 200 g. de azúcar, 300 g de mantequilla, 500 g de harina, 2 huevos y una cucharada de esencia de vainilla.. El bol da igual como sea, pero debe ser cómodo para ti.

Atenta! Antes de empezar hay que derretir la mantequilla un poco, cada uno que se las ingenie como pueda, pero este paso es fundamental.
Cuando lo tenemos todo, pasamos a la parte pringosa. Tienes que amasar con tus manos todos esos ingredientes, amasarlos bien para que no queden grumos. Ésta es la parte más pringosa pero la más divertida a la vez, a todos nos gusta mancharnos las manos, pero cuidado no te manches la ropa! A ver si de tanto amasar vamos a tener un disgusto... Dicen que usemos delantal, pero eso ya a tu gusto.

Para comprobar que la masa está en su punto no se te debe pegar en las manos pero tampoco quedarse dura ya que después no la podremos moldear y nos será desagradable.
Una vez la masa es perfecta pasamos al modelado. Normalmente la gente usa plantillas compradas de cualquier parte, yo te aconsejo que crees tus propias plantillas, se original y sorpréndete.

Por ultimo, cuando el horno esté caliente, metemos las galletas y a esperar.
Aquí no hay vuelta atrás. Igual salen bien. O igual salen mal.





lunes, 24 de septiembre de 2012

Cabeza-corazón-cuerpo


Todos los años sobre estas fechas nos movemos a Tomarporculo para recibir una especie de “formación” útil para nuestro trabajo con los chavales el resto del año. Normalmente suele ser un coñazo, pero me gustan porque así veo a los monitores que viven lejos.
Este año el tema prometía: “Sexualidad y afectividad”. Desde que nos enteramos llevamos cachondeo sobre lo que nos iban a contar, todos esperábamos la típica charla de sexo que te dan en la E.S.O y que luego podríamos contarle a nuestros chavales, pero la cosa fue más allá. La charla estaba orientada a nosotros, a nuestra sexualidad, nuestro autoconcepto y autoestima, y nuestras relaciones con otras personas.

¿Qué es la sexualidad? La sexualidad es un conjunto de cualidades que abarca toda nuestra persona, no sólo el componente físico, sino también otros aspectos como el psicológico, el afectivo, el social, el cultural, el ético. Puede decirse que la sexualidad no es algo que tenemos, sino algo que somos.”
El cerebro, a través de las conexiones entre el córtex, el hipotálamo y la hipófisis, es el encargado, por medio de las hormonas, de hacer funcionar nuestro aparato reproductor. Hasta él llegan los estímulos que recibimos del exterior y, en función de ellos, actúa. Así, la sexualidad no sólo es cuestión de cuerpo, sino también de corazón y cabeza.”

¿Qué te parece? Eh? Va a resultar que no era tan fácil el tema. La sexualidad al parecer tiene cuatro dimensiones: Física, genital sanitaria; Ética, libertad; Social-cultural; y afectiva-psicológica. Y, una sexualidad inteligente es aquella que concilia cabeza-corazón-cuerpo (C-C-C).

Nosotros, que somos muy de reflexionar, pensamos: ¿vivimos una sexualidad inteligente?, ¿sabemos equilibrar cabeza-corazón-cuerpo en las relaciones que mantenemos con la gente?
Yo pienso que no. Si fuéramos inteligentes no andaríamos rotos cada dos por tres entre chascos y decepciones. Si fuéramos inteligentes, tomaríamos decisiones correctas que no nos hicieran sufrir, elegiríamos a personas que sabemos que nos harían sentir un poco más equilibrados, queridos y satisfechos. Pero no.

Cuando vivimos la sexualidad desde la cabeza cometemos el error de ser demasiado calculadores. Un chico decía que el no hacia nada sin tener todo milimetrado y calculado, la frase fue “lo racionalizo y organizo todo para correr el mínimo riesgo”. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

Cuando lo hacemos desde el corazón, lo entregamos sin reservas, sin pensar y tarde o temprano, batacazo. Otra chica decía: “cuando te enamoras tienes que darlo todo”. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

Cuando vivimos del cuerpo, bueno... ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

A mi todavía no me queda muy claro todo esto, no se ni dónde ni cómo encontrar el equilibrio perfecto para esta supuesta “sexualidad inteligente”... Igual ni existe...

miércoles, 29 de agosto de 2012

H-1


Dices que hace tiempo que no escribo, así que esto es para ti, para que te entretengas un poco mientras estudias...

"Lo conocí una noche de sábado, eran noches de monotonía por aquella época así que no esperaba conocer a nadie y menos allí, en aquel antro que se había convertido en mi segunda casa.
Cuando nosotras llegamos ya estaba allí, bebía solo cerveza en la barra, estaba observando a la gente entrar y salir y de vez en cuando se reía, nunca me dijo porqué. También fue una época de tequila, cuando llevabas varios perdías el norte, el sur y alguna que otra cosa más, de manera que no recuerdo como empecé a hablar con él. Creo que esa noche fui una de las personas de las que se rió pero mereció la pena. No recuerdo de que hablamos, ni cuantas cervezas bebimos, ni cuantas canciones bailamos, pero debí parecerle interesante porque quiso verme otra vez. Nunca había hecho algo así pero supongo que me gustaron aquellos ojos marrones que me miraban con curiosidad y le di mi número. D se llamaba.

Era 31 de diciembre y hacia un calor inusual. Como no andábamos muy bien de pasta, nos quedamos en casa a celebrar la entrada al nuevo año. Eso si, sin dinero, pero tuvimos una mesa de reyes y un mini bar todavía mejor. No éramos muchos, nosotras tres y un par de amigos más. Hablamos de aquel año que para todos había sido un poco difícil. El cambio de una ciudad a otra, el volver a una vida que ya no sabes si te pertenece, volver a los sitios que creías tuyos y que ahora son de otros. La gente que pasó por nuestras vidas aquel año, tanto la nueva como la vieja, dejó una huella, supongo que por la situación de precariedad que vivíamos. pero en concreto hubo una que a día de hoy nos abstenemos de comentar porque nos hizo descubrir la maldad humana y en cierta manera, nos hizo daño. Ya te contaré en otro momento.

No llegamos a las uvas pero acabamos con el vodka y el tequila y decidimos salir.
¿Dónde estás?”, me dijo y a los diez minutos ahí lo tenía. Hablamos de tantas cosas que apenas puedo recordar todo, había ratos que me perdía en su mirada, dejaba de escuchar y estaba bien. Amaneció en la plaza, el reloj decía que eran las once y había gente bañándose en la playa. “Si te apetece hacer algo esta tarde, avísame”, le dije. Y así, tontamente, empezó todo."

Me hundí en tu noche,
y el placer fue infinito y tan oscuro que pensé
tejer mi bandera con un círculo de estrellas.
La luna en un rincón.
Te has convertido en mi nación,
y yo, eclipsado, soy un faro a pleno sol
que envidia a la humanidad
si al apagar sus luces se prende mi ansiedad.
Sigue su invasión, por los aires.
Sigue su invasión, y es constante...”