domingo, 25 de noviembre de 2012

Jamás en el mismo día


Canción de invierno y de verano

Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el
puerto de Bremen con jirones de niebla y de hielo
en sus cabos,
mientras los balandros soleados arrastran por la superficie del Pacífico Sur
bellas bañistas.

Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.

Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
-rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.

Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba -detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.

Pero jamás en el mismo día.

Ángel González

jueves, 25 de octubre de 2012

Galletas


Mucha gente piensa que hacer galletas es aburrido, que no tiene gracia, que es perder el tiempo y que es algo que no encaja contigo porque eres mayor para cocinar galletas. Otra gente te dirá que si, que cocines galletas si tienes la oportunidad.

Hacer galletas no es cosa fácil. Parece que si pero ya te digo yo que no. Tienes que tener todos los ingredientes, puede que conseguirlos te cueste un poco.
Cuando los tengas, tienes que echar la medida exacta de cada uno de ellos en un bol: 200 g. de azúcar, 300 g de mantequilla, 500 g de harina, 2 huevos y una cucharada de esencia de vainilla.. El bol da igual como sea, pero debe ser cómodo para ti.

Atenta! Antes de empezar hay que derretir la mantequilla un poco, cada uno que se las ingenie como pueda, pero este paso es fundamental.
Cuando lo tenemos todo, pasamos a la parte pringosa. Tienes que amasar con tus manos todos esos ingredientes, amasarlos bien para que no queden grumos. Ésta es la parte más pringosa pero la más divertida a la vez, a todos nos gusta mancharnos las manos, pero cuidado no te manches la ropa! A ver si de tanto amasar vamos a tener un disgusto... Dicen que usemos delantal, pero eso ya a tu gusto.

Para comprobar que la masa está en su punto no se te debe pegar en las manos pero tampoco quedarse dura ya que después no la podremos moldear y nos será desagradable.
Una vez la masa es perfecta pasamos al modelado. Normalmente la gente usa plantillas compradas de cualquier parte, yo te aconsejo que crees tus propias plantillas, se original y sorpréndete.

Por ultimo, cuando el horno esté caliente, metemos las galletas y a esperar.
Aquí no hay vuelta atrás. Igual salen bien. O igual salen mal.





lunes, 24 de septiembre de 2012

Cabeza-corazón-cuerpo


Todos los años sobre estas fechas nos movemos a Tomarporculo para recibir una especie de “formación” útil para nuestro trabajo con los chavales el resto del año. Normalmente suele ser un coñazo, pero me gustan porque así veo a los monitores que viven lejos.
Este año el tema prometía: “Sexualidad y afectividad”. Desde que nos enteramos llevamos cachondeo sobre lo que nos iban a contar, todos esperábamos la típica charla de sexo que te dan en la E.S.O y que luego podríamos contarle a nuestros chavales, pero la cosa fue más allá. La charla estaba orientada a nosotros, a nuestra sexualidad, nuestro autoconcepto y autoestima, y nuestras relaciones con otras personas.

¿Qué es la sexualidad? La sexualidad es un conjunto de cualidades que abarca toda nuestra persona, no sólo el componente físico, sino también otros aspectos como el psicológico, el afectivo, el social, el cultural, el ético. Puede decirse que la sexualidad no es algo que tenemos, sino algo que somos.”
El cerebro, a través de las conexiones entre el córtex, el hipotálamo y la hipófisis, es el encargado, por medio de las hormonas, de hacer funcionar nuestro aparato reproductor. Hasta él llegan los estímulos que recibimos del exterior y, en función de ellos, actúa. Así, la sexualidad no sólo es cuestión de cuerpo, sino también de corazón y cabeza.”

¿Qué te parece? Eh? Va a resultar que no era tan fácil el tema. La sexualidad al parecer tiene cuatro dimensiones: Física, genital sanitaria; Ética, libertad; Social-cultural; y afectiva-psicológica. Y, una sexualidad inteligente es aquella que concilia cabeza-corazón-cuerpo (C-C-C).

Nosotros, que somos muy de reflexionar, pensamos: ¿vivimos una sexualidad inteligente?, ¿sabemos equilibrar cabeza-corazón-cuerpo en las relaciones que mantenemos con la gente?
Yo pienso que no. Si fuéramos inteligentes no andaríamos rotos cada dos por tres entre chascos y decepciones. Si fuéramos inteligentes, tomaríamos decisiones correctas que no nos hicieran sufrir, elegiríamos a personas que sabemos que nos harían sentir un poco más equilibrados, queridos y satisfechos. Pero no.

Cuando vivimos la sexualidad desde la cabeza cometemos el error de ser demasiado calculadores. Un chico decía que el no hacia nada sin tener todo milimetrado y calculado, la frase fue “lo racionalizo y organizo todo para correr el mínimo riesgo”. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

Cuando lo hacemos desde el corazón, lo entregamos sin reservas, sin pensar y tarde o temprano, batacazo. Otra chica decía: “cuando te enamoras tienes que darlo todo”. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

Cuando vivimos del cuerpo, bueno... ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

A mi todavía no me queda muy claro todo esto, no se ni dónde ni cómo encontrar el equilibrio perfecto para esta supuesta “sexualidad inteligente”... Igual ni existe...

miércoles, 29 de agosto de 2012

H-1


Dices que hace tiempo que no escribo, así que esto es para ti, para que te entretengas un poco mientras estudias...

"Lo conocí una noche de sábado, eran noches de monotonía por aquella época así que no esperaba conocer a nadie y menos allí, en aquel antro que se había convertido en mi segunda casa.
Cuando nosotras llegamos ya estaba allí, bebía solo cerveza en la barra, estaba observando a la gente entrar y salir y de vez en cuando se reía, nunca me dijo porqué. También fue una época de tequila, cuando llevabas varios perdías el norte, el sur y alguna que otra cosa más, de manera que no recuerdo como empecé a hablar con él. Creo que esa noche fui una de las personas de las que se rió pero mereció la pena. No recuerdo de que hablamos, ni cuantas cervezas bebimos, ni cuantas canciones bailamos, pero debí parecerle interesante porque quiso verme otra vez. Nunca había hecho algo así pero supongo que me gustaron aquellos ojos marrones que me miraban con curiosidad y le di mi número. D se llamaba.

Era 31 de diciembre y hacia un calor inusual. Como no andábamos muy bien de pasta, nos quedamos en casa a celebrar la entrada al nuevo año. Eso si, sin dinero, pero tuvimos una mesa de reyes y un mini bar todavía mejor. No éramos muchos, nosotras tres y un par de amigos más. Hablamos de aquel año que para todos había sido un poco difícil. El cambio de una ciudad a otra, el volver a una vida que ya no sabes si te pertenece, volver a los sitios que creías tuyos y que ahora son de otros. La gente que pasó por nuestras vidas aquel año, tanto la nueva como la vieja, dejó una huella, supongo que por la situación de precariedad que vivíamos. pero en concreto hubo una que a día de hoy nos abstenemos de comentar porque nos hizo descubrir la maldad humana y en cierta manera, nos hizo daño. Ya te contaré en otro momento.

No llegamos a las uvas pero acabamos con el vodka y el tequila y decidimos salir.
¿Dónde estás?”, me dijo y a los diez minutos ahí lo tenía. Hablamos de tantas cosas que apenas puedo recordar todo, había ratos que me perdía en su mirada, dejaba de escuchar y estaba bien. Amaneció en la plaza, el reloj decía que eran las once y había gente bañándose en la playa. “Si te apetece hacer algo esta tarde, avísame”, le dije. Y así, tontamente, empezó todo."

Me hundí en tu noche,
y el placer fue infinito y tan oscuro que pensé
tejer mi bandera con un círculo de estrellas.
La luna en un rincón.
Te has convertido en mi nación,
y yo, eclipsado, soy un faro a pleno sol
que envidia a la humanidad
si al apagar sus luces se prende mi ansiedad.
Sigue su invasión, por los aires.
Sigue su invasión, y es constante...”

miércoles, 25 de julio de 2012

bye, bye


Hay personas que aparecen en tu vida y nunca tienes muy claro cómo llegaron o porqué siguen ahí. Hay personas que llegan y se quedan, pero la gran mayoría llegan, destrozan y se van. No hablo de destrozar en sentido negativo, hablo del cambio que esas personas provocan en ti. Llegan con nuevas palabras, nuevos gestos, nuevas costumbres pero sobretodo nuevas experiencias que tu añades como mejor puedes a las anteriores vividas.
Sin embargo, por muy bien que trates acoplar todas ellas siempre habrá alguna que no encaje, que solape alguna anterior, así algo habrá cambiado y habrás crecido.

Es por eso que a cada persona que pasa por mi vida trato de “exprimirla” al máximo para así poder crecer un poquito a su costa. Pero, ¿qué pasa con las personas que se van demasiado pronto?
A mi me dejan un vacío, un vacío que nadie va a poder llenar nunca y la incógnita de qué más hubiese podido aprender con más tiempo y qué fue lo que no me dio para crecer.

Y así es como empiezo a echar de menos a las personas, en el momento que se van y dejan ese vacío.

lunes, 4 de junio de 2012

Hombres con bolso



He preguntado a varios hombres de mi entorno qué llevan en los bolsillos, y la respuesta ha sido: las llaves, el móvil y la cartera. Entonces, ¿porqué a algunos de vosotros se os ha ocurrido llevar bolso?, ¿por qué?. ¿En qué momento de la moda se decidió que los hombres tenían que llevar bolso? ¿Quién fue el hombre pionero en llevar bolso? Quién fue el que tuvo esa genial idea, quién por favor, que se declare culpable...

Yo puedo entender que es una mierda llevar el móvil y las llaves en los bolsillos, yo misma soy incapaz. Es molesto si llevas pantalones ajustados e imposible si llevas mallas porque no tienen bolsillos y todo eso sin mencionar que las mujeres no llevamos en el bolso sólo la cartera, el móvil y las llaves... Pero hombres que llevan pantalones anchos, con amplios bolsillos, ¿es necesario llevar un bolso?

Chicos no, no lo hagáis. A mi un hombre con un bolso me causa sospecha, algo raro oculta, si ya el bolso de una mujer es un misterio, imagínate el de un hombre!! Las mujeres tendemos a llevar media casa dentro del bolso, véase por ejemplo el mio: llaves de casa, llaves del coche, pañuelos, el móvil, los cascos, la cartera que es de grande casi como el bolso, algún boli, una libreta pequeña, caramelos o chicles, cacao, tampones, entre otros que cada una sabrá...
Pero vosotros que lleváis las llaves, la cartera y el móvil, porqué habéis decidido llevar bolso? Me entra una curiosidad que no puedo con ella, pienso, ¿qué llevará que no le cabe en los bolsillos? Y eso ya es sospechar sobre qué leche llevará, y yo que soy rebuscá pienso que algo oscuro...
Y cuan equivocada estoy, porque no llevan ná pero se les ha antojado copiarnos e ir cargados.

He preguntado a algunos hombres que conozco que se han sumado a esta moda. Uno de ellos utiliza la típica “mariconera”, no hay cosa más fea, y el otro un bolso que él califica como unisex, es decir, que es de mujer lo más seguro pero le gusta. La respuesta viene a ser parecida, “es que es una mierda llevar las cosas en los bolsillos”, “es que se me caen los pantalones”, “es que es muy cómodo”, “yo no entiendo porque vosotras podéis y nosotros no..”

Si poder... si poder podéis, que sea del agrado de la mayoría de las mujeres pues no... Y si no os fiáis de mi, tan solo tenéis que preguntar a las mujeres de vuestro entorno...

jueves, 31 de mayo de 2012

30


Villa Rosa. Búsqueda de piso. Christian de vodafone. Casa coñac, Giuseppe buenorro. Los gritos de Lucy. Subida y escupitajo. Silvio. Nuestra. Florencia. El David, el militar y los gallegos. Peleas infantiles. Pasta. Arroz. El cole. Monumentos que aparecen entre calles oscuras. Mapas y guías. Noches de frío. La lluvia. El Trastevere. Darwin poniéndose las botas. La cocina. Cerveza. Plumas. La cueva. La carretera de por las mañanas. El baño. Las hormigas. Visitas. Paellas. Testaccio. 75. Termini. El parque. Correr a casa. Los domingos. El Corso. Música. 34. Tennet's. Karaoke. Picnic. Doria. Alcohol. Llantos. Pérdidas. Hombres. Los días de correr. Frappé. Carnaval. El agua. Los niños. La hora del té. La ducha. La cebolla. El ajo. Tomates. Peras. Nessuno, Domani matina lavoro. Fotos. Los móviles. La memoria. Peleas. Mentiras. 
Roma. Adiós...

lunes, 2 de abril de 2012

Cinismo absoluto


Hoy ha sido una tarde de reencuentro con mi amiga B, una tarde en la que te das cuenta que por muy lejos que vivamos cuando nos juntamos parece que no ha pasado el tiempo.
Así que después de hablar de la carrera, de mi vida de jubilada, si estamos más o menos morenas, si nos ha crecido el pelo o si nos vemos más gordas o menos, nos hemos puesto al día en temas amorosos. En estos temas siempre tenemos una continuidad, pero hoy han sido posibles los detalles... Que como siempre son maravillosos y encantadores...
Meeentira.
Pero menos mal que nos reímos, aunque yo hoy un poco menos... Viendo tal panorama a mi se me ocurre reflexionar sobre el cinismo en temas amoriles, cada vez que “fracasamos”, ¿nos volvemos un poquito más cínicas?

Todas las experiencias que tenemos dejan, de alguna manera, huella en nosotros. Da igual que duren semanas, meses o años, siempre tendrán una parte positiva y una negativa que nos afectará queramos o no para relaciones futuras. Entonces, si actualmente lo negativo abunda más que lo positivo, ¿cuál va a ser nuestra actitud ante el mercado amoroso?
Nos reímos, no confiamos y esperamos que salga rana o sapo. Poquito a poquito nos hacemos más duras, más cínicas..
Solo espero que llegue el día en el que para variar, nos riamos de este pasado, pero mientras...

Cinismo absoluto





martes, 28 de febrero de 2012

Citas malas


El otro día leí sobre las citas perfectas y me hizo acordarme de algunas de las mías, no abundantes todo sea dicho, pero en su mayoría desastrosas.
En concreto me acordé de una, que de lo desastrosa que fue quedó para risa.
Antes de nada un par de datos sobre mi persona....
  • No me gusta que me regalen flores (girasoles si)
  • Me gusta leer
  • Adoro a los niños
  • Los animales me cuestan, sólo me gustan de lejos pero lo voy superando
  • Odio el frío, la lluvia, el granizo, la nieve y todo fenómeno atmosférico que implique que la temperatura baje de los 20º. Sólo admito las tormentas
  • Odio lo empalagoso, incluidas las personas. Nada de besos, abrazos cogidas de manos y esas cosas románticas que les da por hacer a la gente sin tener confianza. (Con confianza paso algunas)
  • Me gusta el inglés, lo veo útil y adoro las cosas útiles
En fin creo que esto es suficiente para entender lo desastroso del asunto...

Vivía yo en la Ciudad Eterna y a pesar de la fama que tienen los seres autóctonos del lugar, no había probado a ninguno. Muchas veces me dicen “es que pones el listón muy alto” (bla bla bla, tonterías), así que dije bajémoslo, y apareció el susodicho.
Sinceramente no me convencía ni un poco, pero nada eh, pero con eso del listón pensé vamos a darle una oportunidad al chico este. Después de una semana mandándome SMSSSS (horror), a los cuales contestaba un ser con el que vivía bajo mi supervisión, quedé.
Puntualísimo en la puerta de mi casa a las 21h., puntualísima yo ya estaba vestida y saliendo por la puerta. La conversación transcurría en dos idiomas, muy multicural la cosa, y salió el tema del mar (supongo que porque yo lo echaba de menos) se ofreció muy románticamente a llevarme a una playa que había a casi una hora... Obviamente no fuimos, el sitio donde me llevó fue románticamente peor. No diré el nombre porque es conocido por unos libros, pero muy “bonito” todo. Gracias a dios la cosa fue acompañada de cervezas y no pagadas por mi precisamente. La conversación fue por aquí, yo en castellano y X en su idioma...

J- ...pues me encantan los niños, me lo paso genial en clase
X- Yo tengo una hermana pequeña, y no me gustan nada lo niños, son muy pesados...
J- ….............. y te gusta leer? Yo leo bastante la verdad
X- uf, que va! Creo que desde el instituto que no leo ningún libro. Te gustan los animales? Yo tengo dos perros
J- …............. No mucho, siempre me han dado un poco de miedo y los prefiero lejos
(se sorprendió que me defendiera algo en inglés, él no tenía ni idea...)

Durante esta conversación apasionante se acabó la cerveza y fuimos a por otra. A llegar al paso de cebra se pone a chispear:
J- Odio la lluvia, en esta ciudad no para de llover!! ¿Cuándo empieza a hacer buen tiempo?
X- ¿Qué dices? Me encanta la lluvia! Deja el buen tiempo, si el frío está genial!
J- ….........(pensamiento: que coño hago aquí con esta persona) (Iba ligeramente contenta porque no había cenado, ¿qué clase de persona cena antes de las 9?)

Me coge de la mano (DE LA MANO) y empezamos a cruzar, yo que soy una persona muuy disimulada lo suelto con sutileza y hago como que busco algo en el bolso. Encuentro el objeto invisible y vuelvo a andar normal, y me vuelve a coger (OTRA VEZ), y otra vez que me suelto. Cuando ya no podía ir la cosa peor, porque no sabia de que hablar, cosa que rara vez me pasa, y no sabia donde meter las manos, se le ocurre la genial idea de comprarle a un pakistaní que pasaba 3 rosas, 3 ROSAS. No una ni dos, TRES!! 
A tres metros bajo el suelo quería estar... En fin, de su boca salieron otras herejías, alguna mencionaba la cerveza, que prefiero no recordar. Decidí darle fin a esa tortura y le pedí que me llevase a casa poniéndole la escusa de que mañana trabajaba.

No volví a saber nada de X...
Parte positiva de la noche: llegue borracha a casa y mi querida amiga Blancanieves se echó unas risas con la historia.

Conclusión: Soy del macho ibérico...

domingo, 12 de febrero de 2012

Sabio Fermín...

-¿Sabe Daniel? A veces pienso que Darwin se equivocó y que en realidad el hombre desciende del cerdo, porque en ocho de cada diez mil homínidos hay un chorizo esperando a ser descubierto-”

El prisionero del cierlo
Carlos Ruiz Zafón

miércoles, 8 de febrero de 2012

8F


Me he acordado de ti hoy. 
He leído una cursilada en mayúsculas que te escribí hace tiempo pero que obviamente por falta de tiempo ni te dije a la cara, ni te lo di por escrito. La verdad es que no soy muy dada a expresar lo que siento, y si lo escribo no lo enseño. 
Pero hoy me he acordado de ti, te he echado de menos.

Si estuvieras podría contarte lo que pasa por mi cabeza, y te lo contaría sin censuras porque creo que me escuchabas, y si no me escuchabas al menos mantenías la mirada en mi ojos y entendías lo que sentía. Te diría que lo echo de menos, que a ellas más porque ahora no nos vemos tanto como querría.

Hoy me hubieses dado ánimos para pasar el día, me habrías dicho que estaba tonta por estar triste, que disfrutara de este día, y yo que confío en ti, te hubiese creído y habría sonreído.

Hoy hace un año de nervios, líos de maletas, trenes, metros, aviones, idiomas nuevos, más nervios y muchas ganas. Y como vino, se fue...


Fue el principio de una nueva etapa.


sábado, 4 de febrero de 2012

Una gran ironía


Érase una vez, un tiempo en el que vivíamos en un castillo (o una villa, lo que prefieras), vivíamos personas y no personas bajo el mismo techo en armonía (a veces).

La entrada estaba bien protegida por una reja que para abrirla y cerrarla había que emplear la fuerza, tenia plantas (algunas adquiridas ilegalmente) y como toda buena entrada un buzón, que no servía para nada.
La puerta de entrada era de cristal, importado de vete tu a saber donde, que dejaba pasar toda la luz del día, y por si molestaba teníamos una cortina de hilo fino.
Este castillo/villa tenía una peculiaridad, los objetos cumplían su función habitual pero muchas más, es decir, eran objetos de doble o triple uso.
Nada más entrar estaba el salón donde, siempre tranquila, nos esperaba Doria, dispuesta a toda hora a comer cualquier cosa que le dieras. Tenía la extraña costumbre de irse de juerga por la noche, y luego para buscarla en semejante casa era toda una odisea.

A su lado, la mecedora-perchero (primer ejemplo de objetos de doble uso). Pocas veces se usó como mecedora, pero de perchero hizo hasta que nos fuimos. Seguidamente, una estanteria-armario, lo mismo había libros que secadores y planchas del pelo, maquillaje, colonias, ordenadores...
Para completar el salón, había un sofá-cama-objetos perdidos (triple uso). Era azul, a conjunto con el comedor, y guardaba un colchón para las visitas. Lo de objetos perdidos es porque todo lo que no encontraras en su sitio, extrañamente estaba ahí. A su lado, las escaleras que subían a mis aposentos.

Cuando dejabas el salón, te encontrabas con una habitación y un baño. La habitación la describiré brevemente por respetar la intimidad de sus ocupantes, en el centro una gran cama de colcha de leopardo o flores, según la época, y las paredes decoradas por pañuelos de seda y cuadros caros.
El baño estaba recubierto de mármol beige, era enorme, cabían cuatro personas haciendo actividades diferentes sin molestarse a penas. Las cortinas de la ducha estaban tejidas a mano en China.
Uno de mis sitios favoritos del castillo/villa era el comedor. Sillas y mesa de madera marrón, manteles tejidos en el mismo sitio que las cortinas de baño, dos grandes despensas que contenían la vajilla fina y las delicatessen con las que nos alimentábamos.
Los mejores momentos los vivimos ahí, entre esas paredes color cielo y olor a cebolla, ajo y cerveza. Parece asqueroso, pero vosotras que vivisteis allí sabéis que no lo era.
De la cocina no voy a hablar, solo diré que era igual de grande que el baño, y yo personalmente la frecuentaba poco.

Mis aposentos eran de suelo de madera y techos altos, ventanales que dejaban pasar la luz y el aire, y un armario gigante, con su zapatero correspondiente.
Este sí era mi lugar favorito.

Del resto del castillo y de la vida en el no voy ha hablaros hoy, más que nada porque conocéis la historia, y sino ya la iréis descubriendo...

jueves, 2 de febrero de 2012

El día que decidimos hacernos un blog y escribir.


La cosa empezó así:

J- Bua, me apetece cerveza...
B- A mi Jack Daniels... Tía que les den. Yo he llegado a la conclusión que son objetos sexuales
J- Ya, no sirven para nada. Creo que voy a pasar una temporada centrada en el alcohol y voy a olvidarme de ellos

Un lunes, o más bien martes, a las dos de la mañana, hablando de ese tema que nunca hablamos: hombres. 
No es que seamos alcohólicas y nos de por ahogar las penas, pero se nos da bastante bien resolver los problemas mundiales cuando hemos bebido un poco, y quien sabe para la situación de la que hablábamos, quizá nos vendría muy bien llevar unas copas de más para solucionarla...
Y así surgió la idea, con el pensamiento de “debería escribir estas cosas” y echando de menos una cerveza en mano en buena compañía.